Gracias por tu visita. ¡No dudes en dejar tu comentario!

sábado, 31 de diciembre de 2016

Libros leídos en 2016

Ya comentamos el día 10 de enero que conocimiento no es sabiduría, pero desde aquel día me he propuesto leer más libros, como alternativa natural a leer el periódico, ver la "tele" o mirar aplicaciones en el teléfono móvil, por ejemplo.

Durante este año 2016 he batido mi récord, y te recomiendo todos y cada uno de los libros que he leído:

  1. Liderándome para liderar
  2. Martes con mi viejo profesor
  3. Jefes
  4. Despierta tu encanto
  5. La felicidad no es el objetivo
  6. Aprender de los campeones
  7. Así persuaden los líderes
  8. Superpoderes del éxito para gente normal
  9. Saber comer
  10. Educar sense cridar
  11. El diario de Anna Frank
  12. El hombre en busca de sentido
  13. Ser feliz en Alaska
  14. Los 88 peldaños del éxito
  15. La inteligencia del éxito

¿Has leído alguno de estos libros?
Tengo resúmenes caseros y estaré encantado de compartir contigo lo que pidas.

Te deseo una muy buena entrada de año 2017.

¡Hasta el año que viene!

jueves, 29 de diciembre de 2016

Malentendido

Una imagen vale más que mil palabras:


sábado, 10 de diciembre de 2016

Derechos Humanos

Hoy Facebook nos recuerda / informa que es el día de los Derechos Humanos.

Se conmemora el día en que, en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En 1950, la Asamblea adoptó la resolución 423 (V), invitando a todo los Estados y organizaciones interesadas a que observen el 10 de diciembre de cada año como Día de los Derechos Humanos.

El caso es que solamente hace falta abrir un periódico, en papel o digital, para darse cuenta de que tales derechos no existen.

O, dicho en palabras de Alasdair McIntyre (87 años), los derechos humanos son una ficción. En su obra Tras la virtud, escribió: "No existen tales derechos y creer en ellos es como creer en brujas y unicornios. La prueba de que no existen es idéntica a la que avala la no existencia de brujas y unicornios: el fracaso de todos los intentos por mostrar que existen".

Se puede decir más alto, pero no más claro.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Las preguntas que no nos hacemos

Algunas preguntas son más interesantes que sus respuestas. Saber preguntar es sin duda una habilidad en desuso; estamos en una época en la cual las personas desean hablar de ellas mismas, sea cara a cara o en las innumerables redes sociales que existen.

Preguntando aumentamos las posibilidades de tener éxito en cualquier interacción social (liderazgo, influencia, ventas, presentaciones en público, etc.) Pero... ¿cuántas preguntas no nos hacemos en esta vida?

¿Por qué el mar es azul, si el agua no tiene color?

¿Por qué el mar es salado, si el agua no tiene sabor?

¿Puede morir ahogado un anfibio?

¿Cuál es el coste real de un euro? (lo que cuesta fabricarlo + el material que contiene)

¿Por qué cruzamos los dedos para tener suerte?

Si los perros llevaran pantalones...















La pregunta clave, disculpad que me ponga trascendente, es: 
¿Y si fuera hoy?

lunes, 8 de febrero de 2016

Reflexiones desde la experiencia

Henry Marsch, neurocirujano.


Siempre he querido entender cuál es el sentido de la vida y cómo debemos vivirla.

¿Y ha llegado a alguna conclusión?
En última instancia seguir la regla de oro: haz lo que te gustaría que hicieran contigo, algo muy difícil de llevar a la práctica.

En teoría, su trabajo consiste en hacer el bien con mayúsculas: salvar vidas.
Sí, de alguna forma extraña ser médico es un lujo moral, pero eso tiende a convertirnos en personas autocomplacientes y arrogantes.

¿Qué ha entendido tras ver tanto sufrimiento?
Menos de lo que esperaba. De joven creía que ver a diario esas cosas terribles que nos pasan, muy terribles, me haría amar la vida y no preocuparme de las cuestiones menores, pero resulta que no funciona así.

Lástima.
De la propia he aprendido que hay que ser honesto con los errores, y ser buen colega, porque a pesar de que el cirujano opera solo y es el gran gorila, el trabajo es en equipo, y cuando las cosas salen mal necesitas su consuelo.

Operar un cerebro ¿es como desactivar una bomba?
Si desgarras un aneurisma, el paciente muere; si tocas algo que no debieras, lo puedes dejar en un estado lamentable. Es desactivar una bomba pero para cobardes, porque el que muere o se queda hecho un ovillo es el paciente.

¿Cómo encaja esos errores fatales?
Al principio solía sentirme físicamente enfermo durante semanas; con el tiempo dura menos. Pero hay cierta tradición en la cirugía de esconder los errores, porque destrozarle la vida a alguien es doloroso y vergonzoso.

Si no eres honesto, no progresas.
Muchos cirujanos tienen secuelas psicológicas y hay en la profesión cierto alcoholismo, aunque nadie lo admite. Pero tampoco me gustaría un mundo de cirujanos new age, necesitas algo de hierro en el alma para hacer este trabajo.

¿Se acuerda del nombre de los pacientes que ha lisiado?
Sí, he dado conferencias para médicos analizando mis errores, así que durante meses todas las mañanas antes de levantarme he hecho un ejercicio de memoria de todos ellos, una experiencia muy dolorosa. Como decía René Leriche, todo cirujano lleva en su interior un pequeño cementerio.

Usted ha estado al otro lado.
Sí, he pasado por quirófano, mi mujer tiene la enfermedad de Crohn y a menudo está ingresada, y mi hijo mayor tuvo un tumor cerebral.

¿Sacó algo bueno de esa experiencia?
Después de una operación muchos cirujanos se meten en otra. Yo siempre salgo para llamar a las familias y decirles cómo ha ido. Pasé cinco horas deambulando por las calles del centro de Londres a la espera de noticias, sufriendo.

Su hijo era entonces un bebé.
Años después, en esa misma mesa de operaciones vi morir a un crío cuando mi jefe, el mismo neurocirujano que operó a William, fracasó en el intento de extirpar un tumor del mismo tipo.

...
Enfrentarse a los familiares es algo que todo neurocirujano evita si puede, es durísimo y te sientes responsable. Haber sido uno de ellos fue esencial en mi formación. Siempre les digo a los residentes entre risas que los médicos no sufren lo suficiente.

¿Qué ha comprendido de la vida?
Como hobby hago muebles, y de joven lo que quería era acabarlos rápido. Ahora los hago lo mejor que sé. Cuando te haces mayor te preguntas qué dejas para los que vienen detrás.

¿Ha tenido tiempo para sus hijos?
No mucho, pero me han perdonado. Cuando murió mi padre, al desmontar sus inmensas librerías me di cuenta de que sólo valía la pena conservar muy pocos de aquellos libros. Hay que tener poco y bueno, todo lo demás es lastre.

¿Qué hace bueno a un neurocirujano?
La pericia se adquiere, lo más difícil es tomar la decisión correcta. Nos enfrentamos cotidianamente a la muerte. Cuando salvas una vida, lo que sientes es de una profundidad e intensidad que sospecho que poca gente aparte de un cirujano puede llegar a experimentar.

...Pero se corren riesgos inmensos.
Sí, a veces por alargarle la vida a un paciente unos meses o por darle esperanza te arriesgas a que sobreviva con terribles lesiones cerebrales. Hay cosas peores que la muerte.

Tanto drama debe de estresar.
Te hace impaciente e intolerante con la burocracia y el papeleo, todo te parece trivial.

¿Qué teme de envejecer?
La idea de ser un paciente en un hospital con una enfermedad grave me horroriza. No me gustan los hospitales. Pero la mayoría de nosotros somos optimistas biológicos.

...Nos aferramos a la vida.
A la propia y a la de los seres queridos, y habría mucho menos sufrimiento si no lo hiciéramos. La vida sin esperanza es dificilísima, pero con cuánta facilidad la esperanza consigue volvernos necios a todos.

¿Qué sabe del amor y de las relaciones?
Querer a alguien es ponerlo siempre en primer lugar. Yo de joven fui egoísta y estúpido.

¿Qué merece la pena en la vida?
La familia y los amigos, sin ellos no puedes tener salud mental. Y sabemos que la ruta más fiable hacia la felicidad personal es hacer felices a otros.

domingo, 17 de enero de 2016

La tarjeta verde


Es tradición que sea en domingo cuando se habla de deporte en este blog.

En el deporte, en general, se sancionan las conductas antideportivas: violencia, desobediencia, infracción, etc. Lo más habitual es mostrar una tarjeta, aunque también puede darse la exclusión temporal o, directamente, la descalificación de la persona.

Hasta la fecha, solo cabe el castigo en los terrenos de juego. No se premia el buen desempeño, solo el rendimiento. Se da por supuesto que el premio, de haberlo, será la consecución de los objetivos.

Parece ser que esto va a cambiar y que, en el fútbol, se va a ir introduciendo la tarjeta verde, que se mostrará al deportista que demuestre una acción digna de reconocimiento.


Sirva como ejemplo el siguiente video con una acción extraordinaria del tenista Jack Sock:

AQUÍ EL VIDEO (solo 49 segundos)

domingo, 10 de enero de 2016

Conocimiento no es sabiduría

¿Te acuerdas de este post?

Pues más de 7 años después, continúa tan vigente como aquel día.

Hace un par de meses un nuevo directivo de la empresa en la que trabajo me preguntó: "¿Cuántos libros has leído este año sobre tu área de especialización? (Recursos humanos)"

Después de darle la respuesta, me inquirió de nuevo: "¿Y qué nuevas ideas has aplicado en tu terreno profesional de esas lecturas?"

Está clarísimo, ¿no? Las personas que sabemos leer y no leemos, no obtenemos ninguna ventaja de nuestra habilidad sobre las personas que no saben leer. Eso es necesario, pero no suficiente. Después, hay que actuar. Implantar. Probar. 

















(imagen de este post de Enrique Escalante


Hoy he leído este artículo de Raimón Samsó que habla precisamente de esta idea central. Somos lo que hacemos. No hay más.


domingo, 3 de enero de 2016

Empatía, con humor

Queda poco para que sea lunes. Los afortunados y afortunadas que tenemos la posibilidad de trabajar, regresamos mañana al "circuito".

Si lees esto y tienes responsabilidad en la gestión de personas y equipos, una oportunidad para reflexionar:



viernes, 1 de enero de 2016

Buenos propósitos

Hoy es ese día, el uno de enero. El año da igual. Es el día de los buenos propósitos. El día en que nuestro diálogo interno conversa sobre las bondades de comenzar a comer mejor, a hacer más deporte o, quizá, a dejar de fumar.

¿No te llama la atención el hecho de que casi siempre nos "comprometemos" a "dejar de..." o bien a "empezar a..."?

¿Qué tiene de malo "continuar con..."?

Bien, en cualquier caso, comparto contigo la idea que presidirá mi 2016:

La única derrota es rendirse. Todo lo demás es camino.